Pensar un ejercicio (respiratorio, postural, de activación muscular, sonoro-articulatorio, etc.), tener conciencia del mismo y percibirlo atentamente, no es suficiente para que este salga de la manera en que queramos, o de la manera más funcional posible.
También es necesaria una cuota importante de "intención". De activación del pensamiento en acción. Y del "sentimiento", (sea este último de alegría, placer, entusiasmo, aprecio, gratitud, satisfacción, o paz), para combinar el pensar, intencionar y sentir, y así, poder percibir por completo las modificaciones que dicho ejercicio produce en nuestro canto y en nuestra voz de una manera benéfica y a favor de su funcionalidad.
Podríamos decir que el "sentimiento" es la clave, la llave habilitante del proceso.
"Pensamiento-intención-sentimiento" son necesarios para que funcione el canto. Es una conjunción vocal imprescindible.
Guada
