Inhalar, inspirar, respirar...similares y diversas en sutilezas profundas:
Inhalar del latín inhalare (echar aire hacia adentro del los pulmones). "In" hacia adentro y "halare" esparcir un vapor, aliento, soplo u olor.
Inspirar del latín inspirare (soplar adentro de algo, infundir ideas) atraer hacia los pulmones aire u otra sustancia gaseosa, despertar o causar en el ánimo un sentimiento o una impresión.
Respirar del latín respirare (expulsar soplando, soplar, respirar). Realizar, un ser vivo, la función de la respiración. Tener un lugar o recipiente, conducto, ventana o abertura que comunica directamente con el exterior y que le sirve para renovar el aire que contiene.
Halo, meteoro luminoso o círculo de luz difusa que puede verse en torno a un cuerpo astral luminoso, viene del latín halos y fue empleado para referirse al círculo de luz que rodea al sol y la luna. Posteriormente con "halo" se designa a la aureola en la cabeza de algunos santos y al brillo que proporciona a una persona su prestigio.
En estas definiciones y etimologías se puede esclarecer un poco más mi punto de vista o la mirada que tengo al respecto de este tema.
La in-halación o el in-halar y ex-halar, mas allá del gesto respiratorio hacen referencia a algo mucho más sutil que tiene que ver con la espiritualidad, con incorporar lo espiritual, o mejor dicho, permitir su manifestación en la simple acción de la respiración.
In-halar, hacer crecer el halo en mí, el círculo luminoso que me rodea y permite que vuelva a mi centro. Desde lo más profundo de mi corazón habilito el crecimiento de mi propio círculo de paz que se expande durante la inspiración. Luego al ex-halar, habiendo sacado el aire, expulsado los desechos y las tensiones, el círculo aún continúa en amplitud brindando el espacio interno para una nueva in-halación.
In-halo, inspiro más allá del cuerpo. Observo sutilmente y sin forzar, el espacio que genera mi halo de luz creciendo y creciendo en mi interior. Me brinda paz y tranquilidad. Me brinda sostén y entereza. Crezco desde un lugar que nunca había percibido, desde el centro de mi pecho hacia todas las direcciones posibles, como una esfera de luz transparente y luminosa.
Al momento de ex-halar, dejo que el aire salga barriendo mi interior, mis pensamientos y emociones negativas, limpiando todo mi ser. Percibo ese halo de luz, esa esfera que continúa resplandeciendo en mi interior. Iluminando todo. Trayendo claridad a mi ser.
Comienzo el ciclo nuevamente cuantas veces lo desee... in-halo y ex-halo... in-halo y ex-halo...in-halo y ex-halo... y continúo...
Que lo disfrutes.
Guada